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5 formas (muy fáciles) para empezar a cuidarte

La “excusa” más común por la que las mujeres no nos cuidamos lo suficiente es la falta de tiempo. Aunque de eso hablaremos en otro momento. Pero otra de las piedras en el camino es la falsa creencia de que el autocuidado requiere que le dediquemos horas y horas, un presupuesto amplio y hacer cosas especiales y memorables

Pues no. Para nada. Eso sería como pensar que no vale la pena comer salvo que puedas disfrutar sin prisas de [inserta aquí tu exquisitez preferida]. Darse estos lujos de vez en cuando está fenomenal pero lo que realmente va a hacer el cambio en tu vida son esas pequeñas cosas que día a día van sumando. Y la mayoría de ellas no requieren demasiado tiempo, son gratis (o casi) y puedes incluirlas perfectamente en tus rutinas. 

 

Hoy quiero compartir contigo cinco de esas propuestas para empezar a cuidarte hoy mismo y sin excusas.

Levántate 15 minutos antes.

Puede que ahora pienses que si voy a empezar pidiéndote que madrugues más ya no quieres seguir leyendo este post. Espera, que te lo explico. La forma más fácil de tener un mal día es levantarse con prisas e ir acelerada desde primera hora de la mañana. ¿En cuántas ocasiones te ha sucedido que toda la jornada se ha torcido solo porque no has tenido un poco de calma al despertar? Ese cuarto de hora extra te dará un poco de margen para arrancar el día tranquila, que la paz mental también es cuidarse

Tócate.

El tacto es un sentido tremendamente descuidado y que, sin embargo, nos proporciona un nivel de autoconocimiento y conexión brutal con nosotras mismas. Así que tócate (y que te toquen) de todas las maneras placenteras que se te ocurran: aplicándote cremas y rutinas de cuidado de la piel, disfrutando de un relajante masaje o con una buena sesión de sexo. Permítete sentir y sentirte. Te hará estar mejor y conocer un poco más de ti

Escucha música.

Es algo que puedes hacer casi en cualquier momento y que tiene el poder de potenciar o cambiar tu estado de ánimo según necesites. Tú decides a qué ambiente quieres transportarte y la música es el vehículo más rápido para conseguirlo. Tiene un plus y es que puedes compatibilizarlo con un montón de actividades que realizas a diario. Sin embargo te propongo que busques unos minutos para escuchar tu música preferida sin hacer nada más y dejándote llevar por ella. Si te animas a probarlo cuéntame qué tal te has sentido. 

Concédete pequeños lujos.

No se trata de gastar un dineral ni tener que reinventar la rueda. Seguro que lo que ya tienes en casa esconde mil posibilidades que reservas para momentos señalados. ¡Sácalos! Ponerte ese perfume que te encanta, unas copas preciosas para la cena (aunque cenes pizza congelada), encender unas velas mientras escuchas música o te pones crema tras la ducha… Hoy es un día perfecto para hacerlo especial

Resérvate tiempo a solas.

Socializar y compartir con las personas que quieres es maravilloso. Pero todas, sin excepción, necesitamos pasar un tiempo con nosotras mismas a diario. Pueden ser 10 minutos de paseo al aire libre, tomar tu café en silencio antes de que todos despierten y buscar un rinconcito en casa en el que poder refugiarte y meditar. Lo importante es que puedas estar contigo y para ti. Reduce el estrés, aclara las ideas y recarga de energía. Todo ventajas. 

¿Tienes ya incluído en tu rutina diaria alguno de estos hábitos? ¿Cuál es el que más te apetece probar? Cuéntame en los comentarios

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